Muestra en RaiArt

Expo, Ilustración y Viñeta

Afuera y adentro

Estar afuera o adentro es el estado psicológico continuamente acotado que nos hace sentir arropados o arrojados de la sociedad, un estado que sin embargo es móvil y depende de nosotros.
Antígona, encarnación de la ética se destierra a si misma de la ciudad, cuando las leyes sociales traspasan su propia ley. Según el mito Antígona decide acatar las leyes no escritas para honrar la muerte de Polinices, contradiciendo las leyes de su pueblo. Su límite, el estar adentro o afuera a pesar de lo socialmente pautado, es impuesto por un deber propios. Antígona es la ley que atraviesa el cuerpo, más allá de las leyes mortales, más allá del interés personal, de una moralidad envejecida por la formalidad, de la vida como supervivencia.
Tanto las fronteras territoriales, como las limitaciones y restricciones legales, físicas, de comportamiento, sociales, etc. hacen parte del discurso de inhibición y paralización política que se desarrolla como técnica sobre el cuerpo y la experiencia.
Nuestro tiempo quiere ser controlado por un reloj, por la competencia laboral o por experiencias que no son nuestras, nuestros espacios colonizados por comportamientos pautados, mecánicos y tristes. Estar “in” o “out” hace referencia a la mayor adecuación de la vida diaria a los manuales de restricciones.
Nuestra vida, como la de Antígona, es algo más que un organismo intentando sobrevivir. Por ello quienes habitan las periferias del “Adentro” no necesariamente búscan entrar; todas trabajamos para generar grietas y resquicios por donde ambos mundos “afuera y adentro”, terminen entremezclandose. Cuando Creonte le pregunta a Antigona ¿cómo es que ella se atreve a pasar por encima de la ley?, ella responde:

No era Zeus quien me la había decretado, ni Dike, compañera de los dioses subterráneos, perfiló nunca entre los hombres leyes de este tipo. Y no creía yo que tus decretos tuvieran tanta fuerza como para permitir que solo un hombre pueda saltar por encima de las leyes no escritas, inmutables, de los dioses: su vigencia no es de hoy ni de ayer, sino de siempre, y nadie sabe cuándo fue que aparecieron. No iba yo a atraerme el castigo de los dioses por temor a lo que pudiera pensar alguien: ya veía, ya, mi muerte –y cómo no?—, aunque tú no hubieses decretado nada; y, si muero antes de tiempo, yo digo que es ganancia: quien, como yo, entre tantos males vive, ¿no sale acaso ganando con su muerte? Y así, no es, no desgracia, para mi, tener este destino; y en cambio, si el cadáver de un hijo de mi madre estuviera insepulto y yo lo aguantara, entonces, eso si me sería doloroso; lo otro, en cambio, no me es doloroso: puede que a ti te parezca que obré como una loca, pero, poco mas o menos, es a un loco a quien doy cuenta de mi locura.

(El texto entero de Antígona )

Anuncios

Un comentario en “Muestra en RaiArt

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s